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Título:
Las elecciones de Guatavita
Fecha de publicación:
1874
Producción:
Guatavita: Imprenta de Nicolás Ponton i Ponton, 1874
Idioma:
español
Nota de edición:
Digitalización realizada por la Biblioteca Virtual del Banco de la República (Colombia)
Autor:
Ospina G., Domingo
Materia:
Generalidades; Generalidades / Colecciones generales; Ciencias sociales; Ciencias sociales / Ciencia política
Nota general:
Dominio público
Nota general:
Guatavita (Cundinamarca, Colombia)
Nota general:
Elecciones; Legislación; Política y gobierno; Volantes
Nota general:
Ponemos en conocimiento del público que en las elecciones de Diputados que se verificaron en Guatavita el domingo 9 del presente mes, salió derrotado el señor Juez Fídolo González i el círculo conservador que lo rodeo. Votaron 85 electores, los dos círculos en lucha abierta pero pacífica se disputaron el triunfo, i el partido liberal puso mayoria en la urna.
Nota general:
t I LAS · BLBCCIOIlBS' /) fI :PV-43. Ponemos en eonoclmiento del público que en las elecciones de Diputados que se verifica­ron en Guatavita el domingo 9 del presente mes, salió derrotado el señor Juez Fídolo Gon­zález i el círculo conservador que lo rodeo. Votaron 85 electores, los dos círculos en lucha abierta pero pacífica se disputaron el triunfo, i el partido liberal puso mayoria en la urna. La votacion se cerró en paz, el Jurado de­signo por la suerte al señor Calisto Rodríguez, uno de sus miembros, para que custodiase la urna hasta. el día. siguiente, que debia verificar­se el escrutinio; sé le pusieron sellos i fajas para impedir que se le violara, i ámbos partidos se mostraron contentos de que el seüor Rodrí­guez fuera el depositario. Por la noche, el Juez señor Fidolo Gon­zález, bien conocido por sus fechorías, de las cuales algunas se conocen en el Estado por las publicaciones que se han hecho, mandó tres de sus esbirros a atacar a un liberal viejo i queri­do en este pueblo, en su casa; los esbirros lo apalearon en el zaguan, i esto dió lugar a un conflicto, que afortunadamente no duró ni me­dia hora. El sumario sobre estos hechos se está levantando. Ellúnes, el Juez, señor Fídolo González 'se fué a Guasca a armar jente, pero no le hi­cieron caso. El Alcalde, que es un nifio educa­do por el señor Juez Fídolo González, se mar­chó a Bogotá a pedir fuerza al Gobernador pa­ra que tuviera garantías para hacer el escruti­nio, i sabemos que le aseguró al señor Gober­nador que el Juez habia obtenido el triunfo i que por tal motivo los liberales no dejarian verificar el escrutinio. Estando bien informados de lo que habiá pasado el señol' Gobernador i el Gran Jurado, ; con el objeto de que el sufrajio fuera respeta­do, i que a los que hubieran triunfado se les hiciese efectivo su triunfo, pues esa es la Re­pública, el Gobernador envio una fuerza, i el Gran Jurado una comision,compuesta de uno de sus mj.ambros, el señor doctor Marcelino Gu­tiérrez i de su Secretario el señor doctor Libo­rio D. Cantillo. El Gobernador puso la fuerza a órdenes del Prefecto residente en Cipaquirá, El Alcalde regreso ántes que llegara el Prefecto i los comisionados del Gran Jurado, i publicamente manifestó que el no dejaba reu­nir el Jurado para hacer escrutinio, porque en­tónces se saldrian con la suya los enemigos del señor Juez Fídolo Gonzalez Linel'os, i a poco rato el Presidente del Jurado señor José Plata montó a caballo i se fué pal'a Bogota. Llegó el señor Prefecto i ordenó al Alcal­de que notificase a los miembros del Jurado para qP~ se reuniese, i ese Alcalde que habia ído a Bogola a pedir fuerza pata hacer el es­crutinio con garantia&, le contesta por escrito al Prefecto que no convoca a los miembros del Jurado. Llegan los comisionados del Gran Jurado, hacen reconocer el estado de la urna i la ha­llan com'O se habia depositado, instan porque el Jurado se renna, se esconden sus miembros i mandan ántes a avisarles que no hacen escru­tinio. Entónces el ~eñor doctor Marcelino Gu­tiél'l'ez, manifiesta que tiene Órden del Gran J urado pal'a llevar la urna, i notifican al jurado depositario señor Calisto Rodríguez que se va­ya con ella para que presente la urna al Presi­dente del Gran Jurado, a fin de que esta Cor­pOl'acion haga el escrutinio. I hoi, viérnes, han partido los comisionados con la uma para Bo­gotá. Los partidarios del señor Juez Fílodo González han quedado despavoridos con esa medida tan sabia i oportuna del Gran Jurado, pues ella indica que los farsantes con el sufra­jio popular ya no se burlarán del triunfo del pueblo, i que cuatro banderizos que forman un Jurado electoral no pueden pisotear la vo­luntad de los electores denegándose a cum­plir con sus deberes. Pero no habrian pasado tres horas, cuando ellos, los de la pandilla del señor Juez Fídolo González, reciben una carta de uno de los can­didatos del señor Juez que vive en Bogotá, en la cu'al les encarga que impidan que se reuna el Jurado pam hacer el escrutinio, i les dice que el dispone de la mayoria del Gran Jurado, i les asegura que esa eleccion de Guatavita no servirá para nada. Esta es lasituacion en que nos hallamos los liberales. Hemos trabajado contra un Juez apandi­llado que hace uso sin escrúpulo de sumarios para ganar elecciones; que persigue al que no se pone a sus órdenes; que compra sufrajios, i que hace todo lo que nosotros hemos presen­ciado i que traspasa los límites al escándalo, Hemos obtenido la mayoria en la urna, siendo el Jurado contrario, i siendo ese Jurado el que l'epartia las atestaciones a los electores, ¿Ha­brá Gran J m'ado que consienta en declarar sin efecto el voto popular porque el 'Jurado elec­toral con todas las garantias que se le ofrecie­ron no quiso hacer el escrutinio? ¿ Porque ganamos los liberales, el Gran Jurado dirá que se baraja esa el~ccion, i que se repita hasta que la gane el señor Juez Fidolo González Li­néros, hermano de don Narciso González Li­néros? tener la complacencia de saber si era de ma, dera o de pergamino, i no por hacer efectivo el precioso derecho popular, escrutando los votos i dando a los que tengan mayoría el derecl¡o que conceden nuestras instituciones a 108 que son favorecidos con los votos de sus conciuda- • danos. Por lo demas la lei de elecciones es clara en el particular, porque hasta el caso está. pre­visto en el articulo 61, el cual tiene dos inci­S08 que hablan de rehacer los escrutinios de las votaciones de los distlÍtos; el inciso 3Q para cuando hai acta i se anula por el Gran Jurado; i el 7.° para todo caso en que lo estime nece­sario el Grl\n Jurado. No se diga pues, desvirtuando el espfritu de la lei, que el Gran Jurado solamente cuan­do hai acta i la anula es que puede escrutar los votos de los electores; porque si, así fuera, se­ria inúltil el inciso 7.° del mismo artículo, que le da esa facultad de escrutar, siempre que los estime necesarios. 1 el Gran Jurado ya lo estim6 necesario desde que mandó llevar la urna; i ningl111 Gran Jurado que no esté compuesto de González Li­néros, decidirá que no era necesario escrutar los votos de los ciudadanos dados legalmente, tan solo porque el resultado no estaba de acuer­do con un Jurado electoral. Si el Gran Jurado dejara que la burla que al pueblo de Guatavita le ha hecho el Ju­rado González Linéros se consumase, quedaria establecido que los Jurados .electorales i no los ciudadanos, harian las elecciones, i que el Gran Jurado no servía para dal' O'arantias al sufrajio, sino para amparar las pilIel'ias de los vencidos por la voluntad popular. N osotros no pedimos sino que se respete la mayoria, que se dé al pueblo lo que es del pueblo; que el Gran Jurado proceda, como hasta ahora, sin cqntemplacion con los candida­tos i los intrigantes; i que deje sancionado el precedente, de que el que quiera ser diputado trabaje para fjUe los electores lo favorezcan con su voto, pero que uo se atenga a memoriales, inventando chicanas a fin de obtener por este camino i por el de los empeños con el Gran Jurado, lo que el pueblo les ha negado. Guatavita, ) 4 de agosto de 1874. Esto no lo creemos, aunque lo asegure el candidato de Bogotá; conocemos la honradez e imparcialidad de los miembros del Gran Ju­rado, i no es de suponerse que ellos mandarán una respetable eomision a llevar la • a 'lor I DOMINGO OSPINA G. )II!PI\ENTA DI> JUCOLU 'ONTOl{ J PONTON J coyp¡.1h., / \
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