Más información

Título:
Dos cartas
Fecha de publicación:
1901
Producción:
Bogotá: Imprenta del Pasaje Hernández, 1901
Idioma:
español
Nota de edición:
Digitalización realizada por la Biblioteca Virtual del Banco de la República (Colombia)
Autor:
Uribe, Jesús Antonio
Materia:
Generalidades; Generalidades / Colecciones generales
Nota general:
Colombia
Nota general:
Dominio público
Nota general:
Bogotá, Marzo 24 de J !)Ol~ Señor Director' de La Opinión. * E. L. e, Varias venliones hemos oído acerca de la ma­llera como se hizo pública la renuncia que presentó ahora días el señor General Marceliano Vélez del puesto que ocupa en el ,Ejér~ito Nuci?ual ; y aun~u.e la gener Hdad de esas espeCIes no bene otro m?vIl que denigrar al seño.r Ge~eml V éle~ y desautol'lzar su palabra, no les dImos lmpor4tnCla por s el: meras hablillas callejeras y hallarse muy por enCIma de ellas el eminente servidor público contra quien se dirigen en pl'Ímer término. . -' Distinto es el caso al recoger tales espeCles y hacerse su vocero un periódico de esta ciudad. Este hecho nos obliga á hacer la presente exposición. El 8 de los corrientes nos convocó el seilor Ge­neral V élez á su casa de habitación, donde nos leyó la renuncia, haciéndonos á la vez el honor de pedir­nos que, como patriotas y amigos de su confianza, le diésemos nuestra opinión sobre el trascendental paso que proyectaba y sobre el documento mismo .. Ninguna objeción tuvimos que hacer ~ .éste, y felicitamos al i'ieñol' General por el sorVlCIO qua prestaría al país exponiéndolo con franqueza al Go­biel'no los peliO'l'os con. que á todos amenaza la hon­da conmoción bque experimenta la. R0l.lública. . El señor General nos dió las gracias por la aprobaCIón á su conducta y nos encargó pusiéramos on limpio el documento, cncareciéndonos la más absoluta re­serva, por estar allí consignados algunos }lOS 110S qu~, aunque bien conocidos de todos, DO debla el contl'l"' buir á 0.11·1'100 publicidad. Honrada y lealmente cumplimos la comisión que se nos dió, guardando el secreto aún á los ami­gos políticos del señor General que no habían asisti­do á la reunión, como pueden atestiguarlo, ~ntl'e otros, los señores Jorge Ro3" Enrique y Pedro Ignacio Barret<;>, Federico Montoya y Josó Joaquín Pérez, concurrentes á la oficina particular donde se sacó la copia primitiva, en letra de máquina. El señor Generall'esolvió hacer tomar una se­gunda copia manuscrita para presentarla al Gobie:'­no, y se valió para ello del seilor Jesús Antol1lo Uribe, á quien eneargó igualment~ completa reserva,. como consta en la carta abajo inserta. AllleO"ar á esta capital el vencedor on "Palo­negro," prebocupado también por terminar la guerra, cuya continuación consideraba de surlla gravedad para el pais, provocó conferencias de paz con libera­les de alta posición. De dos de ellas que podemos Llamar oficiales, por el alto puesto público qlle ocu­paba el señor General Pinzón (Ministro de Guerra), tenemos conocimiento; á la primera asistió también el señor General Eliseo Arbeláez, y se yerificaron en casa del muy distinguido y culto caballero seiíor doctor Roberto Suárez. Testigos de 10 oClll'rido allí y de las amplísimas y positivas ofertas del General Pinzón¡ son, además, Jos señores Rafael Rocha Oastilh, Juan E. Manrique, José Ignacio Escobar, Eladio. O. Gutiérrez, Laureano GarcÍa Ortiz, Foción Soto y José María Ruiz, sacados los dos últimos del Panóptico, para ese efecto, previo permiso concedi­do por pocas horas" El mismo oÍl'culo que hoy tra­baja por hacer baldíos los esfuerzos del señor Gene­l~ al Vélez, levantó-ootonces grita contra el señor ~e. neral Pinzón, y hubo periódico que además de VItlk­perar tan patriótica conducta, sostuviera la necesidad de mantener la lucha hasta quemar el último cartu­cho. El General Pinzón, que vió claro, mas 110 halló * Por algún inconveniente no pudo La Opini6n publicar estos documentos. el apoyo eficaz, se separó desalentado, limitándose á hacer votos porque siquiera qnemamn el primer car­tucho los que así correspondían á sus sacrificios. Sin comentarios, dejamos relatados los hechos, á fin de evitar polémic'as inconvenientes en estos momentos é insJste ibles por parte nuestra por falta de prensa. Toca al público juzgar, mientras el tiem­po descubre la verdad de lo ocurrido, quiénes son los interesados en entorpecer todo esfuerzo patriótico encaminado á poner término á una situación que lleva al país á extremos apenas ima.ginables. Agmdeceremos á usted, señor Director, la pu­blicación de estas cartas y que pase la cuenta de la inserción á. cualquiera de los suscritos. Seiíor Director. MAROELI:::SO POSADA.-CIPRIANO O.A.RDENAS. FRANCISOO A. GurmRREz - LUIS MARTINElZ SILV.A.-E~nLIO· SAIZ . Bogotá, lIIarzo U de 1901. Señores D. MarGelino Posada, D. Emilio Sáiz, D. Francisco Gutié­rrez, D. Luis 1lIartínez S¡[va y D. Cipriano Cárdenas. Muy señores míos: Est6 en mi poder la atenta carta de u- ~edes, de esta misma fecha, en la cual me excitan á que exponga mi opinión sobre la manera como se ha he­cho e el dominio público la renuncia del seiíor G ene­ral JU!lrc') iano Vélez, de fecha 10 ele los corrientes. Agrudezco á ustedes la ocasión que me presen­tan de 'olatar los hechos en que tuve intervención en esto n.sunto, por lo que. PITada ser {¡til al señor G.eneral Vélez y por si hubiere alguien que pudiera juzgarme capaz de una infidencia. El domingo 10 de los corriontes, como á las dos de la tarde, previo llamamionto, me presenté en el escritorio privado del señor General Vélez, quíen después del saludo, me dijo, poco más ó menos: _" Lo he llamado para que me ponga en limpio este documento, encal'eciéndole resenTa sacra111ental. Lo comisiono para esto porque no me atrevo á con­fiárselo sino á personas que como usted me inspiran absoluta confianza." Tomé el documento, me despedí del General y después de alguna diligencia que tenía que desempe­ñar en la calle en compaiíía del General Juan N. de N arváez, me dirigí á mi casa, me encerré solo en mi escritorio y di principio al trabajo, como á las tres. Puedo asegurar á ustedes que ni yo mismo leí el documento sino á medida que lo iba copiando; y aunq ue antes de terminar la copia se me llamó á co­mer, no quise ir hasta que hube acabado, no sólo por la urgencia que me significó el seilor General V élez, sino también por temor de que mo hiciera daño con­tinlk' 1r escribiendo después de comer. Antes de las seis de la tarde estuve en la casa del señor General V élez con la copia, y con ella le devolví el original. El General al darme las gracias se manifestó SJr.­prendido por la rapidez con que ,saqué aqueHa copia. Aseguro á ustedes que de mi poder no salió, ninguna otra copia y que por mí nadie conoció ese documento. , Lo expuesto, que es la verdad y cuanto sé sobre el particular, podría declararlo bajo la gra.vedad del' j.uramento. Reiterando. á ustedes la expresión de mi agra,... decimiento, tengo el honor de suscribirme Su atento. seguro servidor, JESUS ANTONIO URIBE .. ULPREN'fA DEL P.ASAJE HEltN.Á.NDEZ_ ~\ vv
Nota general:
Correspondencia; Memorias; Funcionarios públicos; Renuncia de empleados públicos; Volantes
Nota general:
Señor director de La opinion: Varias versiones hemos oído acerca de la manera como se hizo pública la renuncia que presentó ahora días el señor General Marceliano Vélez del puesto que ocupa en el Ejército Nacional; y aunque la generalidad de esas especies no tiene otro móvil que denigrar al señor General Vélez y desautorizar su palabra, no les dimos importancia por ser meras hablillas callejeras y hallarse muy por encima de ellas el eminente servidor público contra quien se dirigen en primer término.
Enlace permanente:
http://www.cervantesvirtual.com/obra/dos-cartas-853526

Otras colecciones

  • Biblioteca americana