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Título:
Una calumnia
Fecha de publicación:
1878
Producción:
1878
Idioma:
español
Nota de edición:
Digitalización realizada por la Biblioteca Virtual del Banco de la República (Colombia)
Autor:
Jiménez, Donato
Materia:
Generalidades; Generalidades / Colecciones generales; Ciencias sociales; Ciencias sociales / Derecho
Nota general:
Colombia
Nota general:
Dominio público
Nota general:
Acusaciones; Delitos contra la persona; Difamación; Proceso; Volantes
Nota general:
Donato Castillo denuncia las calumnias de las que ha sido víctima, por medio de pasquines publicados en la ciudad.
Nota general:
• • i, • • \t • ¡-¡ ¡..¡;:z ~I ___ _ _ _ "CIl":::I.I:DD~ ::Ji:!ltlJCC"_--- - - 'Pv ~ .... Bajo el velo del anónimo, salvaguardia de los cobardes, se ha hecho circular un pasquiu en (Jue illjllSt.1 y calumniosamente se atenta contra la honra de ciudadanos bastante elevados para descender á , 11 propia defe nsa desmintiendo al emboscarlo detractor. En esa hoja, fruto de bajas animosidades)' rabia rencorosa, se me coloca en el rango de criminal; .'" se apela sin cordura (¡ testimonios que, como los de los señores lIlanuel Mendoza y Rafael Tapias no ubsuelocn por suqestion ni infiuencias, y si así fuera, esos testimonios valdrian como los del perjuro y prevaricador, queduudo destruida en ambos casos la prueba {¡ qne apela el libelista. P ero " es bueno (lue scpa el público" que, quien asecha así, abusando de la libertad de palabra, el honor y el timbre de funcionarios que gozan de la confianza de la sociedad, es nada ménos qu e aquel cuyo ardid y ha bilidades nhsorvió el patrimonio de una familia humilde y desvalida: aquel qnc hoy d e­be cierta posiciou pecuuiarin de qllc disfru ta , {¡ la ruina de esa misma familia de qnc es indigno miem­b ro; aquel que con aviczas es peculaciones se trata de abrir brecha cn la carrera pública pretendiend o un ranzo en las cncumbmdas regiones de la sociedad. Jesus .Iim énez, autor del libelo, me ha seg'li(lo un juicio por heridas causadas en la fun cion de armas ,1" " La Cullcjn" al es talla r la última revoluci ón. Tal hecho ejecutado en gucrra civil, debió caer bajo las reglas del Derech o de Gentes, y siuembargo hubo un .Iuez 4~ y un Secretario del mismo, quc lo calificó como delito comnu, insiguiéndome la instancia respectiva. y no bastó la amnistía que cobijó los actos pú blicos de la citada Guerra civil; para 'lue dejaran de solicitar mi enjuiciamieuto y castigo los rep resentantes del ill inisterio público á cuya cabeza está el señor doctor L iborio O. Cantillo. Narlu de conexion tienc el 'luc el señor doctor Narciso González V ásquez me prestara la sanciou legal de escarcelaciun, con el insensato cargo '1uc le hace cn la hoja detractora. Allllrndo el sumario, la prúetica de las diligencias correspon<1ió como func ionario instructor al señor Epamiu ón.lns Maldonado, J uez de Dist rito. Y éste luncionario (IUC, segun .Iim éucz influyó para mi abso­cion, agotó todo el celo (IUC le caracteriza pa ra poner cn claro el del ito que segun los empleados 'lue inter­veuian debia figurar cnt re los de carácter comun á despecho de los ant ecedentes i de las leyes mismas. Reunido el J urndo, u na exacta investigacion de los hechos y sus circunsta ncias, una aplicacion imparcial del derecho en analoj ía con hechos de naturaleza igual, preparaban no solo un fallo absolu­torio sino con completa dcpresiou de la no existencia del delito (Jne se juzgaba. Empero los jurados (Influeuciu dos para mi absolucion) declararon no súlo que había delito sino 'tne me cond enaron ú 40 dias de prisioa. J úzguese si al influir personaj es como los que nombra la hoja )' atendido su prestigio, se hubiera proferido una desicion á med ias, en lo cual no ha cuido la perspicaz sabiduría del libeli sta. E n lo quc me concierne como I¡';SIGl\I, CRl ~lI¡';A L , segu n Jiménez, baste saberse que "in) de mi t rabajo y del de mi esposa : que careemos de hien es, y si mis ascendientes nos legaron algunos con 'tUl' llev ar algnn bien estar, la astucia )' los manejos del único leido y cscribido ,le la parentela, nos redujeron i. la ruina. y sólo nos qued ó el honor, cont ra r-1 cual, para nrrcbatárnoslo tambi én asesta sus tiros ca­lumuiosos. • , Su pret ensiou será esté ril {, pesar de todo, pn es la ditamacion en hoca ,lc hombres como Jiménez se convie rto en elogio, causando tanto hicn, como mal pro.luciriau sus alabanzas si el (¡ue susc ribe hubie­ra sido tan INFELIZ que las mereciera. Bogotá, octubre 7 de 1878. DOKATO JUIÉKEZ. I\1 I •
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