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Título:
[Copia del informe sobre el Estado de la Medicina y la cirujía en la Nueva Granada elaborado por José Celestino Mutis por orden de la Real Cedula de marzo 16 de 1798] / José Celestino Mutis
Fecha de publicación:
1801, junio 3
Producción:
1801, junio 3
Idioma:
español
Nota de edición:
Digitalización realizada por la Biblioteca Nacional de Colombia
Autor:
Mutis, José Celestino, 1732-1808
Materia:
Práctica médica Controversias Colombia Siglo XVIII
Nota general:
Biblioteca Nacional de Colombia. Bibliotecas de autor. Sebastian Lopez Ruiz.
Nota general:
Obra en dominio público. Digitalización realizada por la Biblioteca Nacional de Colombia
Nota general:
Título asignado por la entidad catalogadora
Nota general:
Copia del informe presentado por José Celestino Mutis sobre el estado de la medicina en la Nueva Granada por orden de la Real Cedula de marzo 16 de 1798 y contestación a las afirmaciones de José Antonio Burdallo y Sebastián López Ruiz. Mutis divide su narración en cuatro puntos. El primero tiene que ver con la escasez de médicos en el Virreinato enunciadas por Burdallo y López, con quienes concuerda en la carencia de facultativos proporcionales a la población de la Nueva Granada; no obstante, Mutis afirma que la representación dirigida por José Antonio Burdallo es exagerada debido a sus querellas personales y su poco conocimiento de las provincias, a las que sólo visitó temporalmente, y en el caso de López, este confunde a "buenos y malos" pintando un panorama "horroroso" producto de su imaginación. José Celestino Mutis contraria las afirmaciones de Sebastián López acusándolo de desconocer los médicos de Santafé pues no ejerce la profesión, ya que devenga sueldo por otros servicios y no tiene necesidad de acudir a las consultas, donde brilla por su ausencia. Mutis realiza una mención de varios médicos, cirujanos y boticarios para comprobar la falsedad de lo que López y Burdallo afirman. Entre ellos Honorato Vila, graduado del Colegio de Barcelona y quien tiene a su cargo la mayor parte de los hospicios; Miguel de Isla, formado por él y examinado por el gobierno que le entregó a su cargo el Hospital Militar y tres conventos; Antonio Gorraez, boticario con certificación de Santo Domingo quien además de dar medicamentos formula recetas a los menos favorecidos, amparado en su valiosa práctica que supera las incubaciones académicas; José Bohórquez, quien formó la botica en el Hospital San Juan de Dios y ha suplido la falta de médicos en dicho lugar pues su práctica en la enfermería han sido su cátedra; y Vicente Gil de Tejada y Manuel de Castro, quienes también ejercen en Santafé. Con referencia a los sangradores, Mutis explica que no son los mejores, pero conoce muchos de gran destreza y es una profesión atractiva para los jóvenes de las barberías, de los cuales podrían surgir buenos cirujanos romancistas si existiera la Cátedra de Medicina. En el caso de las parteras, Mutis afirma que tienen la capacidad de atender los partos que no son complicados, pero para ellos se encuentra Honorato Vila y el Cirujano Vidal. En el segundo punto del informe, Mutis afirma que para subsanar estos males, en todas las naciones se han fundado facultades de medicina, lo cual ha sido imposible en la Nueva Granada por la falta de dotación, pero reitera que es una necesidad el restablecimiento de la Cátedra y plantea como solución a la escasez de facultativos, la enseñanza por parte de los médicos presentes en la Nueva Granada, a diferencia de López y Burdallo, quienes solicitaban médicos de España. Mutis enumera cada uno de los profesores y las materias que podrían dictar, entre ellas matemáticas, física, anatomía, medicina teórica, doctrina hipocrática, medicina clínica y botánica. El tercer punto del informe se centra en la dotación necesaria para la cátedra, pues deben darse condiciones a los profesores para su manutención decorosa. Mutis establece que un sueldo de 500 pesos es suficiente y ya iniciada la cátedra se puede solicitar un anfiteatro, un jardín botánico y un laboratorio que permitan las prácticas de los estudiantes. En este aparte Mutis también hace referencia al protomedicato, y afirma que su existencia es necesaria en Cartagena, para que como órgano de policía-medica, comunique las enfermedades contagiosas, revise los barcos, examine los médicos extranjeros que vienen sin documentos, visite las boticas y reconozca los médicos hospitales y cárceles. Por último, el cuarto punto del informe está dedicado a responder a los cuestionamientos de López Ruiz sobre la legitimidad del título de médico de José Mutis. Este último recuerda que llegó hace 40 años a Santafé como médico del Virrey Messía de la Cerda, hacía parte de la Corte por nombramiento del Doctor Pedro Virgilio, es reconocido como Socio Nacional de la Real Academia de Medicina de Madrid y fue examinado en por los eminentes Amat, Piquer, Casal y Suñol, lo cual le valió el ofrecimiento para ser médico del Rey por Francisco Martinez del Sobral. Mutis señala que López Ruiz no puede comparar su título de Lima con los suyos, pues estudió en el Colegio de Cádiz y en la Universidad de Cervera, y adicionalmente, le cuestiona por haber omitido sus estudios de medicina en su Relación de Méritos. Finalmente, Mutis compara su labor de médico con la de López, enunciando que mantiene las puertas de su casa "abiertas a qualesquiera horas del día, para recibir sin distincion de personas, ni interes alguno, a quantos imploran socorro en sus enfermedades", mientras que López Ruíz dedica su tiempo a "cultivar sus amistades; maquinar sus proyectos, entablar sus pretensiones y exaltar sus descubrimientos", negandose a contribur al "consuelo de la humanidad afligida". Mutis señala que López lo obliga a mostrar sus títulos, los que ha ocultado porque no es amigo de alabanzas propias, pero lo hace porque constituye un agravio indirecto a él y a Honorato Vila, quienes con los nombramientos del Rey y el Virrey están sobradamente calificados aún cuando carecieran de certificaciones. Mutis finaliza el informe indicándole al Virrey que seguirá trabajando en el plan de estudios para la cátedra de medicina, pues es una prioridad para el bien público.Tiene Anexa Real Cédula de septiembre 2 de 1673 y Orden del Virrey Caballero y Góngora de marzo 4 de 1787
Nota general:
[Biblioteca Nacional]: 1935, Tomo II, p. 86, columna 2, Entrada 4. [Palomino]1989: 635 (Descrito bajo la denominación de "Respuesta de don José Celestino Mutis a la real cédula para que se informe sobre el ejercicio de la medicina en el Nuevo Reino de Granada. Extensa descripción al respecto (copia). 1801.- Aprobación real para el restablecimiento de la cátedra de matemáticas en el Colegio del Rosario, de Santafé. 1792.- Advertencia sobre nombramientos de médicos.)
Enlace permanente:
http://www.cervantesvirtual.com/obra/copia-del-informe-sobre-el-estado-de-la-medicina-y-la-cirujia-en-la-nueva-granada-elaborado-por-jose-celestino-mutis-por-orden-de-la-real-cedula-de-marzo-16-de-1798--jose-777174

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