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Título:
Noticias al señor presidente (alias) el hombre de las leyes
Fecha de publicación:
1836
Producción:
Bogotá: J. Ayarza, 1836
Idioma:
español
Nota de edición:
Digitalización realizada por la Biblioteca Virtual del Banco de la República (Colombia)
Autor:
Sánches, Juan de Dios
Materia:
Generalidades; Generalidades / Colecciones generales; Ciencias sociales; Ciencias sociales / Ciencia política
Nota general:
Colombia
Nota general:
Dominio público
Nota general:
( alias) E L HOMBRE DE LAS LEYES. A¡.¡ vJ !J 1-'1~A¡fe I V'J'""¡¿U. , AL SEÑOR PRESIDENTE, - rt- 8(..J 1 ~ ~J"II~'~' i EL infrascrito t iene el honor de'saludar al Sr. Presidente, y comunica rle bajo su firma lo qu e est á pasando en las elec­cione s, para qu e ponga rem edio, y despues no diga qu e nada llegó á sus lib er ales oidos, pues no ha!! peor sordo queel que no quiere oir, como ha pocos dias nos lo dijo en su a zul ado pa­pel. Mi antiguo com pañero de armas en el Batallan de N acionales disp ensará esta .prod uccion, hija del es téril y mal cultivado ingenio mio, el qu e no teme que le calumnien por el mal, ni lo premien por e l bien que dijere en esta fiel historia, que pueden desmentir, si sale falsa, y ano­tarmela en el marjen de la Gaceta, ó al fin del Constitu­cional. El domingo 19, aparecieron en los corredores de la aduana sentados al frente de una mesa, como en dia de revista, el Sr. M. Lleras, el niño P áramo, uno de ca sacau verde que no conozco y tiene cara de risa, y mi compa­ñero Zabala, que conoaco desde la fonda del difunto J uan­cho, Estaba uniformado, como para hacerle concejo de guerra á la soberanía del pueblo, y porsupuesto ceñido con esa virgen é inmaculada espada que tantos dias de gloria ha dado á nuestra patria, y la que tuvo que quitarsela y col garla junto á su lira ó tiple, porque' un jóven Acevedo, dic en, no lo aseguro, que le hizo presente que la ley de elecciones prohibia presentarse armado en ell as. Al lado de la mesa aparecieron . las listas de sufragantes tan mal formadas que no estaban inscritos en ellas varios ciudada­nos notabilisimos, como el Sr. Vicente Nariño, bibliotecario, y Sr. Anac leto Araos, que está en la lista de los jubilados. Es­ta falta es de malicia, 6 de ineptitud del Jefe político que , no tiene un padron exáct ó de la capitál en que disque tira dos sueldos, no lo aseguro. Ya se- ve, apenas tiene tiempo para estender licencias de los que mueren y dan fondos para el adelantado cementerio. Dos militares, verdaderos amigos de la libertad, se pre­sentaron en otra'mesa á llevar otro rejistro desde que 'vie­ron que el valiente Zabala intervenia en él. Apareció des pues, segun rile dijeron, un pobreton llevando otro re­jistro, que no hacia sino garabatos. El objeto fué para ridicu lizar la' medida popular, y tan feliz gracejo no se sabe á qué injenio atribuirse; si al sublime de Zabala, ó al bas­tardo de un tal espaíiolito Lozano, qUt: anda corrie ndo la posta de barrio en barrio con listas para que voten por ad ictos al Sr. Obando. Qué sea el tal español en el ejército, lo ignoro, pero si sé que si ha sido tan activo en campaña de balazos, como de papeletas, tendr á mas cicatrices que poros, y mas veneras que _milagros tiene colgados la virgen de Atocha de su ' tierra. ' . Es lo que puedo noticiar al ' Sr. Presidente ele las elec­ciones' 'de 'la Catedral, en donde debe tener la alta satis­facc ioñ ' (le que Jos soldados que yohe visto votar del J. o. no han desmentido una linea de la lista impresa que co­mienza 'p'or el Dr. Cuenca, y acaba con el Dr. Pedro Ar­royo, á' quien dicen le dijo cuatro frescas un Sr. ) Sandino, jóven verdaderamente libre. Debe ser para mi Presidente de sublime satisfaccion el ver que en dicha lista solo hay cinco bogotanos y todos de su devocion . Tal es la escasea de hombres dignos de ' ser electores por su cantan'. En las Nieves, como barrio del tiempo de la conquista, se han hecho cosas dignas de era tan remota. . Ciento y tantos vecinos con cualidades de sufragantes no se pusie­ron en lista, entre ellos los clerigos y entre estos el Sota­cura y el Dr. Sanchez que lleva cuarenta anos de vecin­dario. Reclamaron hace quince dias, y el escrito ha ido como sue le decirse de Herodes {¡ Pilatos, esto es, de la jun­ta al Gobernador, de este al Jefe político, quien al fin se llamó á enfermo para no despachar, hasta que el Cura Dr, i, r l ' • .. Gutierrez se planté delante'de su escribiente Junquito y le' dijo cuatro cosas en regla. Ello al fin ha parado en que el escrito se perdió, y que se les decretará "que el año en que vuelva á haber elecciones, se les tendrá presentes." Es" to honra mucho' ei reinado de las leyes, y hace ver la justi­cia con que me ha ecbado una descarga mi nuevo compa­ñero de armas, el Jefe político, en ese segundo papel que' me acusó, y en que me refriega que ha vivido repartien­do listas de hombres que no opinan con él la tercera par­te, porque son de su redil, no solo la tercera, sino la pri­mera, segunda y la cuarta si alcanzan á formar una vara• Vamos á hablar de los de la mesa del las Nieves. Es­ta la colocaron en la puerta de la Orden tercera, bajo la proteccion del Seráfico, y los Húsares. Los que hacen d~ jueces son un niño Fidel, desconocido para mi, lo mismo que su compañero, que es un mocito muy trigueño, orlado con sombrero polaco, y cubierto de capa magna con cuello de medio o cuero de ovejo. Este j6ven, último modelo dé petimetres, hizo viaje al Norte solo á estudiar la táctica de elecciones primarias, y como lince en ellas fué nom­brado juez ad hoc. ._A su lado estaba un señor Valenzuela, cara nueva para mi, que con el nifio Fidel formaban el respetable triunvirato de las Nieves. rodeado siempre o de oficiales de Húsares, con vestimenta de paisanos, para dar mas garantias, unidos al antedicho Lozano, que tenia un paquete de listas que distribuía con aplauso y sonrisa amable de los guardianes de la tercera Orden. El es; ron el Forero casi no ha faltado pai a protejer las liberta­. des ' públicas, ni un cabo aspirante de Húsares llamado Fe­derico, que para no coartar las garantías, le dio linos mo­jicones á un j óven Groot en las barbas de la junta y -de sus jefes, suceso digno del reinado de las leyes; porq ue dijo el otro, non bcne pro tolo LiBERTAS oenditur [aura; co­mo tambien el de la pelea que tuvo lugar entre unos . seú'ores que ' no me acuerdo y el Coronel Forero, qui en demandó á uno de ellos.i.porque lo trató de boliviano y sos. o • ) \ I tenedor de usurpadores.cosa que no se les puede probar á al­gunos de los obandistas, pues entonces no serian del agra­do de mi Presidente, que tanto los detesta, cuando no siguen SllS designios en favor de esta patria que le ha qostado 26 años y pico de sacrificios gratuitos. Para concluir, diré que en S. Victorino el Sefior Car­rasquilla y sus compañeros Srs. Ramon Sanchez y Valentin franco por su buen comportamiento, hacen que esa junta mar­che en regla, lo mismo que la de Santa Barbara, por [os esfuerzos del Dr. Urisarri, que lleva el rejistro del pueblo, aunque quiso echarlo un Señor Herrera, á quien ~ecien salido del colejio le dió mi Presidente un empleo que ~ igual tiempo solicitaba el Dr. Huyas, hijo del be­nemérito Dr. Hoyos, fusilado por Morillo en esta plaza, y que por una ley debia ser colocado con preferencia, como uno de los hijos de los mártires de la patria, que comenzó el año de 10, y no la del dia en que mi Pre-: sidente puso los pies en las playas de Santa Marta, so­focando la revolucion que se temia, sino se decretaba en el momento, quien, como .1/ cuando ose le pagaba. Mas co­mo se le pagó, no estalló la revolucion contra l\Iarquez. Ha cumplido su aborrecido Juan -de Dios con narrarle muy" mal lo que está pasando en las elecciones á vis.;a, ciencia, y conciencia de mi Presidente, ante quien se re­fujió ayer tarde el Dr. Fidel derrotado en la junta, y pi­diendo proteccion, ° Espero, pues, que si esto es falso, se 'd esmienta en la Gaceta antes de las noticias de Buenos­aires, 6 después de las consabidas pestes al Lector desapa­sionado, su otro aborrecido. Si no se hace esto, Juan de 'Dios ha dicho la verdad, mi Presidente queda COIl este último borran eleccionario, y mi jefe Politíco aguardando­me en el Juri en donde lo hice morder el polvo por mi­lagro de mi P. S. Antonio, de quien es devoto el sarjento de Nacionales y el temible ° Juan de Dios Sane/les. Bogotá.s--imp, por J. Ayarza. año de 1836: ,-
Nota general:
Aspectos políticos; Elecciones; Partidos políticos; Política y gobierno; Volantes
Nota general:
Carta que informa al presidente de la república las irregularidades que están ocurriendo en el proceso electoral de la época.
Enlace permanente:
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