Antonia
Manifestación
- Autores
-
- Autor: Anónimo
- Identificador
- 873495
- Fecha de publicación
- 1869
- Lugar de producción
- 1869
- Idioma
- español
- Nota de edición
- Digitalización realizada por la Biblioteca Virtual del Banco de la República (Colombia)
- Materias
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- Generalidades; Generalidades / Colecciones generales; Filosofía y Psicología / Ética (Filosofía moral)
- Notas
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- Colombia
- Dominio público
- EL corazón se dilata cuando la memoria recuerda hechos virtuosos, y mas cuando se presencian acciones llenas de abnegacion y ejecutadas por séres á quienes la suerte colocó en humilde esfera y en la penosa condición de sirvientes. Este sentimiento dulce y noble lo experimento con mucha viveza cuando tengo el placer de visitar á la respetable señora L***.
- Caridad; Altruismo; Abnegación; Humanitarismo; Cartas
- EL corazan se dilata cuando la memoria recuerda hechos virtuosos, y
mas cuando se presencian acciones ll enas de abnegacion y ejecutadas por
séres á quienes la suer te colocó en humilde esfera y en la penosa condición
de sirvientes. E ste sentimiento dulce y noble 10 experimento con mucha viveza
cuando tengo el placer de visitar á la respetable señora L * * *
Muy conocida es cn esta ciudad dicha señora, descendiente de uno de
nuestros mas ilustres próceres, y cuya familia gozó en tiempos anteriores
de una fortuna colosal y aun tí tulos nobiliarios. Hoy se encuentra en un
estado inmediato á la indigencia, habiendo visto desaparecer uno á uno
todos los miembros de su familia, y con los achaques quc traen consigo la
edad y las desgracias. Sin ombarzo la Providencia ha colocado á su lado
un sér que alivia con su amor y cuidados tantos infortnnios, y este sér tan
generoso y tan noble es Antonia, Antonia una pobre criada, que ha consagrado
su vida entera al servicio de FiU' señora. V árias veces me han sorprendido
los modales y el buen lenguaje de Antonia, y cuando viene á casa
la obligo aque tome asiento cn el sofá y UFiO con ell a de aqnolla urbanidad
que se estila con la gente culta. Pero lo que mas admiro en ella son sus virtudes,
que pasan sin hacer ruido en nuestra frívola sociedad, y que el público
debe conocer, no solo porque esa publicidad es un premio debido al
mérito, si no para que sirva el e estímulo y ele imi taci ón.
Muchas noches ha pasado cn vela concluyendo un tegido para .proporclonarle
á su señora los alimentos, y la he visto desprender e de sus mejores
trajes para proveer con su producto la de¡ pensa; y guardando un noble
secreto, hace sacrificios para poder prepararle un plato regalado, ó los cigarros
que la señora acostumbra fumar ; siendo de advertí r qne, como difíoilmente
puede aquella conformarse con la condici ón {¡, que la tiene hoy reducida
la suerte, el sufrimiento la ha hecho impaciente, y Antonia no solo
la sufre con la paciencia de una santa , ino que hace cuanto puede por hacerla
olvidar, aunque sea por algunos instante " su pobreza.
La ingratitud es comun por ele gracia, es uno de los vi cio" funestos
q!le afean {¡, la humanidad, y la criada ele que voy hablando, todo 10 hace
por gratitud: la señora L '" '* '" la crió y educó; en el tiempo ele u opulencia
la trató como podía hacerlo, manife tándolc cariño, y hoy Antonia
paga aquellos beneficios con un afecto filial, y una lealtad muy rara en las
Ir ntes de su clase y que en Francia ú otro país culto habria sido premiada. ~ ,
He creído conveniente consignar esta relaci ón, porque ya que siempre
se están oyendo los defectos de nuestros semejantes, es bueno que alguna z
siquiera se conozcan las buenas cualidades de alguno. A mí se me fig'ura
que todos deben.sentir esa sensacion ele delicia que baila el coraz ón cuando
se ve un acto de virtud, y por eso he querido expresar los de Antonia.
V."P. DE C.
De La Caridad, númtro 1, .
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