Idea de un príncipe político cristiano / por Diego Saavedra Fajardo

Edición digital a partir de Empresas políticas, tomos I - II, Madrid, Editora Nacional, 1976.

Corona gótica / Diego de saavedra Fajardo

Reproducción digital de la edición de Barcelona, Biblioteca Clásica Española, 1887

Corona Gothica, castellana y austriaca politicamente ilustrada: en quatro partes dividida, con los retratos de los reye...

Reproducción digital del original conservado en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid

Corona gothica, castellana y austriaca: politicamente ilustrada, en tres partes dividida, con los retratos de los reyes...

Reproducción digital del original conservado en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid

Corona gothica, castellana y austriaca ... / compuesta de algunos originales que quedaron de don Diego de Saavedra Faxar...

Reproducción digital del original conservado en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid

República literaria / Obra posthuma de Don Diego Saavedra Fajardo ...

Reproducción digital del original conservado en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia

Obras sobre el autor

Don Diego Saavedra y Fajardo / Jesús Pastor Dómine

Edición digital basada en la edición de Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, 1956 (Biografías populares de murcianos ilustres; 1). Edición digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes por cort...

Estudios críticos

Una silva de Quevedo y un soneto y una empresa de Saavedra Fajardo / Francisco Javier Díez de Revenga

Edición digital a partir de La Perinola : revista de investigación quevediana, núm. 2 (1998), Navarra : Servicio de publicaciones de la Universidad de Navarra, [1997], pp. 43-59

Estudios críticos

Quevedo y Saavedra: dos contornos del seiscientos / Jorge García López

Edición digital a partir de La Perinola : revista de investigación quevediana, núm. 2 (1998), Navarra : Servicio de publicaciones de la Universidad de Navarra, [1997], pp. 237-260

Estudios críticos

La crítica estética en la República literaria de Saavedra y Fajardo / Joaquín de Entrambasaguas

Edición digital a partir de Madrid, [s.n.], 1943, 31p. Es tirada aparte de : Revista de la Universidad de Madrid, tomo III. Letras (1943), 153-181 pp. Localización: Universidad de Castilla-La Mancha, ...

Estudios críticos

[Retrato de Diego de Saavedra Fajardo]

Reproducción digital del retrato original del siglo XIX. Localización Biblioteca Nacional (España). Sig. IH/8302/3

[Retrato de Diego de Saavedra Fajardo]

Reproducción digital del retrato original. Localización Biblioteca Nacional (España). Sig. IH/8302/2

Autores que escriben sobre Saavedra Fajardo, Diego de, 1584-1648

Autores contemporáneos a Saavedra Fajardo, Diego de, 1584-1648

Más información

Nombre:
Saavedra Fajardo, Diego de
Fecha de nacimiento:
1584
Fecha de muerte:
1648
Nombre alternativo:
Cabrera, Claudio Antonio de
Enlace permanente:
http://data.cervantesvirtual.com/person/35
VIAF:
47472
ISNI:
0000000110344796

Diego de Saavedra, hijo de Don Pedro de Saavedra y Avellaneda y Doña Fabiana Fajardo Brián, nació en Algezares, una pequeña villa situada a unos 5 km al Sur de la capital murciana, donde su familia tenía propiedades. Su documento de bautismo fue registrado en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Loreto del Lugar de Algezares. Su familia estaba emparentada con los marqueses de Vélez. Estudió Derecho y cánones en la Universidad de Salamanca entre 1600 y 1608. En 1607 se le concedió un hábito de la Orden de Santiago; en 1610 fue a Roma, allí comenzó su carrera diplomática cuando fue nombrado, en 1612, secretario de cifra del cardenal Gaspar de Borja o Borgia, embajador español en Roma. También viajó a Nápoles y a Sicilia como encargado de negocios, e incluso en algún periodo trabajó como Secretario de Estado y Guerra de Nápoles. Aunque no llegó a recibir órdenes mayores, se le nombró canónigo de Santiago en 1617, lo que le valió las importunaciones del cabildo, ya que nunca asistió a su cargo; sí lo hizo por el contrario a los cónclaves que eligieron a los papas Gregorio XV (1621) y Urbano VIII (1623). Desde esta fecha su actividad diplomática no conoció descanso, pues se había ganado la confianza de Felipe IV y se encargó de gestionar una parte muy importante de sus relaciones políticas y diplomáticas durante treinta y cinco años en Italia, Alemania y Suiza, en plena decadencia del dominio político de los Habsburgo. Fue embajador en Roma (1631) y marchó a Baviera en 1633, territorio este en el centro y eje de las luchas más encarnizadas de las ocurridas en la Guerra de los Treinta Años y por donde corretea de un lado a otro el pícaro Estebanillo González, con el cargo de embajador residente en la corte de Maximiliano de Baviera, líder de la llamada Liga Santa, unión de las fuerzas favorables al Emperador alemán Fernando II y al catolicismo. En este año, al haber fallecido el antagonista de éste, el rey Gustavo II Adolfo de Suecia, en la batalla de Lützen, se estableció una tensa calma sólo interrumpida por el asesinato del mariscal Wallenstein, jefe de los ejércitos del Emperador Fernando II, al descubrirse su traición a favor de Suecia. En 1634 tiene lugar la batalla de Nördlingen entre los ejércitos suecos y los del imperio alemán apoyados por tercios españoles, que concluye con la victoria de éstos. En 1636 fallece el emperador Fernando II, y tiene lugar la Dieta de Ratisbona para la elección de su sucesor, donde Saavedra acude como representante de España. La actividad diplomática de Saavedra se intensifica en lo que es la parte más dura de su carrera con la declaración de guerra de la Francia gobernada por Richelieu a la corona española en 1635 y las sucesivas derrotas de las tropas españolas a manos de los franceses. Entre 1635 y 1648 se suceden los periodos de guerra con varios intentos de solución por medio de tratados, en gran parte de los cuales intervino Saavedra procurando defender los intereses de España como ministro plenipotenciario en el congreso de paz de Westfalia, participando activamente en las sesiones que tuvieron lugar en la ciudad de Muñiste —sede de las negociaciones que afectaban a príncipes católicos— donde se firma la independencia de los Países Bajos. Aunque abandonó el congreso antes de la conclusión de la paz, es innegable que le tocó a Diego de Saavedra lidiar con uno de los periodos más amargos de la historia de España, el de la pérdida no solo de posesiones territoriales, sino de la hegemonía del Imperio Español en Europa, de lo que era muy consciente y de lo que fue protagonista directo. Testimonio de esos años son algunos opúsculos satírico-políticos como Locuras de Europa y otros. Tras la firma del tratado de Münster, Saavedra regresa a Madrid enfermo y fallece, retirado en el Convento de Agustinos Recoletos (en el actual Paseo de Recoletos, donde hoy se encuentra la Biblioteca Nacional de España), el 24 de agosto de 1648, con el cargo de consejero de Indias. Está enterrado en una capilla del Beato Andrés Hibernón de la Catedral de Murcia.

Información extraída de Wikipedia (CC BY-SA 3.0)

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